Receta para pasta base


Un viejo cubo negro, un cucharón, un líquido turbio. Con este material, el hombre de la foto está produciendo pasta base de cocaína en algún sitio de Colombia, donde no llega el agua ni la luz ni internet ni el periódico y ni siquiera, a veces, suficiente comida para una familia de cuatro personas. Las vivencias y experiencias del hombre están recogidas en Odisea de un gramo de cocaína, libro en libre acceso aquí.

Armando empezó como “raspachín”, recogiendo hojas de coca, cuando era un niño. El único que iba a curiosear en los laboratorios, después de la cosecha, para observar cómo preparaban la cocaína, era él. Hacía preguntas, recordaba el nombre de los insumos, iba aprendiendo. Su “patrona” terminó pidiéndoles a los dos químicos de planta que le enseñaran todo el proceso. “Empecé de ayudante a los catorce años y aprendí rápido. Hasta que los patrones me preguntaron si yo me sentía capaz de preparar la química solito. Me volví un experto… Los otros no sacaban sino 18 o 20 gramos de pasta por arroba de hoja. ¡Yo sacaba hasta 25 gramos!”

Hoy conoce como pocos los ingredientes necesarios a la elaboración de la “pasta base” de cocaína. Para producir 250 gramos de polvo blanco, tendría que reunir aproximadamente: 125 kilogramos de hoja de coca, un kilo de cemento y otro kilo de Nutrimon (u otro fertilizante para plátanos), 175 litros de gasolina corriente, una decena de litros de agua, y una copa de ácido de batería.


SAMSUNG DIGITAL CAMERA

Después de una cocina elaborada que demora toda una tarde, se obtiene el “agua de merca”, o de mercancía. En un segundo proceso, en el que se añadirá una copita de soda caustica diluida en agua, se obtiene el líquido turbio de la foto. Armando tendrá que batir esta mezcla con un palo de madera pulida durante más o menos media hora, para que empiece a cuajar. Ya sólo le quedará filtrar el líquido para recoger su pasta base. “Hay otras recetas”, reconoce este sobreviviente de mil guerras, “pero esta es la mejor.”

En esta ocasión, y con las hojas que había logrado reunir, el “químico” obtuvo 375 g de pasta base, es decir 525 000 pesos a precios del sur de Colombia. “Sólo” faltaba calentarla para sacarle el agua y algunas impurezas, dejarla secar, empacarla , y llevarla al cristalizadero para volverla polvo… sin dejarse capturar en ningún momento.

Cuando todo transcurre bien, los hijos del cocalero pueden tomar leche, e incluso comer carne.

Encuentre más detalles sobre la vida y las escasas ganancias de este “químico” en Odisea de un gramo de cocaína.

SAMSUNG DIGITAL CAMERA

Articulos relacionados